Con el Libramiento Ferroviario, el patio de trenes se desocuparía y podría ser utilizado para crear un centro comercial, señala el arquitecto.

El urbanista Abel Guerra aseveró que con la nueva Ley Ferroviaria, la cual pretende sacar al 90 por ciento de los trenes de la metrópoli, se impulsaría de forma sustancial el comercio de la Zona Norte de Monterrey.

El también arquitecto señaló que los beneficios en la economía regia se basan en que los ferrocarriles que quedarían operando en la ciudad se usarían sólo para abastecer a los negocios locales.

No obstante, Abel Guerra explicó que este cambio no será sólo positivo para las industrias, sino también para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos debido a que habría espacio suficiente para invertir en infraestructura.

Cuando las más de 160 hectáreas del patio ferrocarrilero queden libres se podrían usar para la construcción de espacios comerciales y de convivencia familiar, un parque habitacional, y áreas deportivas y recreativas.

Por otro lado, Abel Guerra dijo que la Ley Ferroviaria mejoraría parte de la movilidad de la ciudad porque las vías que queden en desuso podrían utilizarse para implementar un mejor sistema de transporte público, como nuevas líneas del Metro.