UAEH se convirtió, además de formadora de profesionales, en un negocio para las transas de quienes administran ese centro educativo. Con recursos de la UAEH, Gerardo Sosa Castelán, aliado político de Morena en la entidad, creó un conglomerado de empresas que controla a través del Patronato de la institución.

Entre éstas, que forman parte de este holding, están un rancho que produce quesos con certificados Kosher, un club deportivo, una gasolinera, un salón de eventos, un hotel, una plaza comercial y una línea de transporte escolar.

La operación de estos negocios se da al amparo del principio de autonomía de la universidad, lo que le permite tener un gobierno propio, bajo sus propios estatutos. Son 21 empresas que utilizan recursos humanos y materiales de la máxima casa de estudios hidalguense, además de que se encuentran dentro del campus y cuyos bienes y servicios están dirigidos, en la mayoría de los casos, a alumnos y al personal docente y administrativo.

En el caso del rancho quesero, se trata de una extensión de 60 hectáreas en las que hay más de 300 cabezas de ganado y sus productos lácteos los comercializa principalmente en la CDMX.

El control absoluto lo obtuvo Sosa Castelán por una ley que en 2015 promulgó el entonces Gobernador, el priista Francisco Olvera. Esa ley establece que el Patronato es responsable de manejar todos los recursos ordinarios y extraordinarios de la universidad, además de designar al Coordinador de Administración y Finanzas, al Contralor, y elegir el despacho de auditoría externa que revisará las cuentas.

Su presidente y los otros cuatro integrantes pueden ocupar sus cargos de manera indefinida. Sosa Castelán inició su carrera política al encabezar la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (1977-1979), creó el llamado Grupo Hidalgo (1989) y fue Rector de la UAEH (1990 a 1998).

Fue militante del PRI durante 40 años, lapso en el que fue diputado local y federal y dos veces aspirante a la gubernatura; en febrero del año pasado renunció al tricolor y se alió con Morena. Cambian ley y arman emporio Con el apoyo del ex Gobernador Francisco Olvera, el Grupo Hidalguense de Desarrollo Integral A.C., conocido como Grupo Universidad, amarró el control total de los recursos de la UAEH.

A través de la Ley Orgánica de la UAEH –publicada en el Periódico Oficial del Estado el 31 de diciembre de 2015– se creó la figura del Patronato Universitario, a cargo de Gerardo Sosa Castelán, al que se le confirió el manejo de todos los fondos de la institución.

La nueva ley, que abrogó a la anterior, que databa de 1977, fue promovida por el entonces Gobernador Olvera, licenciado en derecho por la UAEH, al igual que Sosa Castelán.

Con esta medida, el presidente del Patronato logró romper por completo con la hegemonía que tenían los gobernadores sobre la universidad, lo cual venía trabajando desde 1988. En ese año, Sosa Castelán, originario de Acaxochitlán, Hidalgo, donde nació en 1955, fundó el Grupo Hidalguense de Desarrollo Integral A.C. junto con otros 16 universitarios.

“Hubo un grupo de compañeros que teníamos la responsabilidad, cada día, cada mes, cada año que transcurriera, tendrían que sentirse los efectos de un equipo de trabajo nuevo para la institución”.

“Un equipo que era diferente, en ese entonces, el Rector que nombraba de manera tradicional el Gobernador, y el Gobernador nombraba a sus funcionarios, y el Gobernador, a través del Rector, nombraba a sus funcionarios dentro de la Universidad”, dijo en una reunión el 18 de enero pasado por el festejo de 31 años de historia del Grupo Universidad.

Constituido el Patronato, todas las empresas que Sosa Castelán y su grupo habían creado durante años con recursos de la universidad pasaron a su control directo, un total de 21 firmas de giros tan distintos como un rancho quesero, una gasolinera, una tienda de ropa o un periódico.