La candidata presidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres, acudió a Chiquimula como parte de su gira “de agradecimiento”; sin embargo, la candidata se mostró molesta por la poca convocatoria que tuvo.

La exprimera dama de la nación llegó en un helicóptero hasta un campo ubicado a un costado del salón en el que se reunió con alcaldes electos y otros dirigentes políticos locales.

El rostro desfigurado por el enojo es una muestra clara del malestar que le provocó ver poca gente, mesas vacías y la ausencia de muchos de sus dirigentes, justo en este momento en que las encuestas la dan como perdedora de la segunda vuelta electoral.

En 2017, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) aseguraron que hubo anomalías en los pagos de los vuelos en los helicópteros usados en la campaña electoral de Torres y varios diputados.

Según la investigación, Jack David Vargas y Eduardo Vargas pagaron los vuelos, pero la UNE reportó que esos aportes lo habían hecho empresas privadas. Además, la UNE también efectuó pagos directos por los vuelos, pero no lo reportó como gasto de campaña ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).